Para los inmigrantes sin estatus legal, un mal consejo puede terminar en una orden de deportación. Cuando las consecuencias son más graves y los migrantes más necesitan protección, organizaciones inescrupulosas se aprovechan de quienes buscan ayuda con promesas imposibles de permisos de trabajo y un camino hacia la residencia permanente legal.

Personas que habían permanecido fuera del radar

Durante los últimos meses, he tenido varias consultas con clientes que fueron puestos en procesos de deportación. Estas personas habían ingresado a Estados Unidos sin admisión ni inspección décadas atrás. No habían tenido problemas con la ley, habían trabajado, pagado impuestos y permanecido fuera del radar, sin ser detectadas. Anónimas. Sin llamar la atención.

En cada caso, un supuesto “experto en inmigración”, recomendado por conocidos de la iglesia o del trabajo, les dijo que podía ayudarlas a obtener un permiso de trabajo y, con el tiempo, un camino hacia la residencia permanente legal. Quienes participan en estos esquemas se presentan como “expertos en inmigración”. Se anuncian mediante sitios web de apariencia profesional y cobran honorarios considerables para “ayudar” a los inmigrantes cuando, en realidad, los están poniendo en peligro.

Un permiso temporal basado en una solicitud falsa

En la mayoría de los casos, lo que hacen estos supuestos expertos es presentar en nombre de sus clientes una solicitud de asilo incompleta o totalmente inventada, junto con solicitudes de un permiso de trabajo y un número de Seguro Social. Pocos meses después de presentar la solicitud, la persona recibe por correo el permiso de trabajo y el número de Seguro Social. Se entusiasma ante la posibilidad de que finalmente esté avanzando hacia un estatus legal.

El permiso de trabajo puede llegar primero. Pero, cuando la solicitud es denegada, el caso puede terminar ante un tribunal de inmigración.

Lamentablemente, esa impresión es equivocada. Con el tiempo, la solicitud es denegada y el caso es remitido al tribunal de inmigración, donde la persona enfrenta el riesgo de recibir una orden de deportación.

De la invisibilidad a la exposición total

Los clientes que vinieron a verme habían vivido durante años en Estados Unidos con poco o ningún contacto con las autoridades migratorias. Pero, debido al esquema del que fueron víctimas, ahora esas autoridades conocen mucho sobre ellos: sus nombres, domicilios, información laboral y otros datos identificatorios. Incluso tienen sus fotografías y huellas digitales. Mis clientes creían haber encontrado una solución legal. En cambio, entraron directamente en la boca del lobo.

Si parece demasiado bueno para ser verdad

No se deje engañar. Si algo parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo sea. Si cinco abogados diferentes le han dicho “usted no tiene un caso” o “su caso es muy difícil”, y de repente alguien afirma “sí, yo puedo conseguirle una residencia”, sea escéptico.

Consulte con un abogado

Ningún abogado puede garantizar un resultado. Sin embargo, los abogados estamos sujetos a reglas de ética, obligaciones de responsabilidad profesional y las condiciones de las licencias que poseemos. Debemos explicar qué permite la ley, qué no permite y qué riesgos puede enfrentar una persona.

Un buen abogado no le venderá falsas esperanzas. Le dirá las verdades difíciles que ningún supuesto “experto en inmigración” le dirá.

Traducción al español de la publicación original de Juan en LinkedIn.

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Importante

Este artículo ofrece información general y no constituye asesoría legal. Cada caso migratorio depende de sus hechos particulares y debe ser evaluado individualmente por un abogado calificado.